El Día que Nos Convertimos en el Medio

 Por Ariel Alejandro Adera 

Tecnología y nuevos formatos de periodismo digital.

El día que nos convertimos en el medio

La Emergencia de la Quinta P: El Peer y la Marcadotecnia
Cruce Teórico: De la Larga Cola de Anderson al Habitar Digital de McLuhan

Durante más de siete décadas, el periodismo, el marketing y la comunicación masiva mantuvieron una relación rígidamente vertical con la sociedad. En esa arquitectura, las organizaciones controlaban el flujo informativo a través de canales unidireccionales —como la prensa escrita, la radio o la televisión—, asumiendo que el público era un target estático: una masa pasiva y receptora catalogada meramente por variables demográficas o socioeconómicas.

La consolidación de la Web social demolió las estructuras tradicionales de control y transformó la relación de fuerzas en un ecosistema definitivamente horizontal.

El viejo modelo del marketing tradicional se apoyaba en las famosas "4P" de Jerome McCarthy: Producto, Precio, Plaza y Promoción. En el entorno digital de interconexión y ubicuidad, esta matriz se ha vuelto anacrónica. El centro de gravedad se desplazó hacia un nuevo protagonista absoluto: la quinta P, el Peer (el par, el igual).

A diferencia del consumidor del siglo XX, el peer no se comporta de forma predecible; se mueve por afinidades psicográficas y se encuentra permanentemente conectado (always on). Las historias y las narrativas compartidas en comunidad han desplazado a los impactos publicitarios invasivos. Quienes comprenden este cambio ya no hacen mercadotecnia, sino marcadotecnia: el arte de lanzar una propuesta en la plataforma digital para que sea la propia comunidad de usuarios la que narre la historia y le otorgue veracidad y contexto.

Para dimensionar la profundidad de esta mutación, es indispensable conectar dos ejes fundamentales: la estructura económica de las redes y la ecología de los medios. La emergencia del peer como eje de la comunicación contemporánea solo es explicable si cruzamos la tesis de Chris Anderson (The Long Tail) con las premoniciones antropológicas de Marshall McLuhan.

Anderson plantea que la digitalización liquidó las barreras físicas de almacenamiento y distribución, provocando un desplazamiento masivo desde los pocos "éxitos de masas" hacia una infinidad de nichos de contenido. Sin embargo, el verdadero giro ocurre cuando esa "Larga Cola" tecnológica deja de ser un mero inventario de opciones y se transforma en el espacio donde el sujeto ejecuta su experiencia vital.

Es allí donde cobra sentido el axioma de McLuhan, quien supo anticipar que los medios actúan como extensiones de nuestras propias facultades físicas o psíquicas. Al contrastar el Primer Paradigma (1985-1992), donde el ciberespacio era un entorno abstracto de lectura pasiva, con el Quinto Paradigma (2004-Actualidad), observamos que la democratización de las herramientas de publicación permitió a la audiencia "habitar" la Red. Las identidades ya no se reciben desde una pantalla centralizada; se co-construyen en una interacción extrema donde el usuario es la Web misma.

La relación entre ambos autores es simbiótica: la fragmentación y abundancia que describe Anderson provee la materia prima (los canales, las plataformas, los nichos) para que se cumpla la máxima McLuhana. En este entorno hiperconectado, las fronteras entre la vida online y la real se han diluido por completo. Al haber infinitos nichos disponibles para la producción social, el peer se convierte en el medio y la e-xperiencia es el mensaje. Las marcas y las empresas periodísticas se ven obligadas a abandonar el monólogo para someterse, finalmente, a las reglas de la transparencia y el diálogo colectivo.

El Debate de los Peers Sintéticos

¿Hasta qué punto el corporativismo ha perdido el control o simplemente ha mutado para diseñar el caos a través de algoritmos y técnicas como el behavioral targeting? Para expandir de manera analítica este choque de visiones y adentrarte en las dinámicas de la horizontalidad, te invitamos a escuchar el debate de nuestros presentadores de Inteligencia Artificial en el siguiente podcast:


Para comprender cabalmente la revolución horizontal en la que habitamos, la teoría no es suficiente: necesitamos experimentarla a través del contraste. Lo que verás a continuación es un experimento transmedia de simulación histórica diseñado mediante Inteligencia Artificial.

Ponemos a prueba los conceptos del habitar digital enfrentándolos cara a cara con Jacobo Timerman, uno de los directores, periodistas e intelectuales más míticos, severos y rigurosos del siglo XX. Él representa el ícono definitivo de la era predigital, una época regida por el orden cerrado, la intermediación profesional obligatoria y una comunicación estrictamente unidireccional y vertical.

Este bot ha sido configurado con su carácter histórico, sus lógicas de pensamiento analógico, la voz original del personaje y un profundo escepticismo hacia la idea de que la masa de usuarios pueda convertirse en el medio. Chatear con él no es solo un juego de roles; es una confrontación directa entre los códigos de la vieja escuela y tu propia realidad como peer de la Web 2.0



Para comprender cabalmente la revolución horizontal en la que habitamos, la teoría no es suficiente: necesitamos experimentarla a través del contraste. Lo que verás a continuación es un experimento transmedia de simulación histórica diseñado mediante Inteligencia Artificial. Ponemos a prueba los conceptos del habitar digital enfrentándolos cara a cara con Jacobo Timerman, uno de los directores, periodistas e intelectuales más míticos, severos y rigurosos del siglo XX. Él representa el ícono definitivo de la era predigital, una época regida por el orden cerrado, la intermediación profesional obligatoria y una comunicación estrictamente unidireccional y vertical. Este bot ha sido configurado con su carácter histórico, sus lógicas de pensamiento analógico y un profundo escepticismo hacia la idea de que la masa de usuarios pueda convertirse en el medio. Chatear con él no es solo un juego de roles; es una confrontación directa entre los códigos de la vieja escuela y tu propia realidad como peer de la Web 2.0.
MONITOR DE PRODUCCIÓN GLOBAL EN VIVO
CONEXIÓN ACTIVA

Evidencia empírica: El gráfico analógico del siglo XX ha sido desbordado. Mientras usted lee estas líneas, la audiencia global ejecuta el rol de prosumidor a una escala que fagocita cualquier intento de mediación editorial tradicional.

Horas de Video Subidas (YouTube/TikTok)
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Publicaciones y Posts en Redes
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Contenido Generado por IA (Prompts)
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Métricas calculadas en tiempo real basadas en los promedios globales de tráfico de la UIT.

Reflexión final: El desafío del periodista en el desierto de la intermediación

Las métricas que corren en tiempo real a escasos centímetros de este párrafo no son un mero decorado técnico; son la radiografía de una soberanía descentralizada. Cuando el peer se convierte en el medio, la figura del periodista clásico —aquel guardián del despacho que decidía de forma vertical qué era noticia y qué se archivaba bajo el peso de la imprenta— entra en una crisis existencial irreversible.

Haber sentado a Jacobo Timerman en un entorno de inteligencia artificial fluida demuestra esa tensión insalvable: la rigidez de la verificación profesional del siglo XX colisionando contra el vértigo del contenido autogestionado por las masas. El desborde ya ocurrió. El dilema del periodismo contemporáneo ya no es cómo recuperar el control del monopolio informativo, sino cómo habitar la horizontalidad.

Frente a una audiencia que produce miles de horas de registro por segundo sin pedir permiso ni validar fuentes, el ejercicio profesional debe mutar. Su valor ya no reside en la exclusividad de la emisión, sino en la capacidad de curar, contextualizar y aportar rigor intelectual al ruido ensordecedor del flujo en vivo. En el ecosistema del prosumidor, el periodista ya no maneja el megáfono; debe convertirse en el cartógrafo de un territorio sobreestimulado.

La era de la degradación

Vivimos en la tiranía de la hiper-disponibilidad. Lo que antes era un acontecimiento, hoy es un residuo. La degradación de nuestro tiempo no proviene de la escasez, sino de una abundancia obscena que anula el valor de las cosas. Hemos pasado de la "experiencia" (Erfahrung) —aquella que requiere un tránsito, un esfuerzo y una demora— a la mera "vivencia" (Erlebnis), un consumo instantáneo que no deja huella, que no transforma. 

  El ritual del videoclub y la agonía de la elección 

 Pensemos en el viejo ritual de alquilar una película. No era solo un intercambio comercial; era una liturgia. Había que desplazarse, habitar un espacio físico, negociar con el otro la incertidumbre de una portada. En esa limitación residía la sacralidad del objeto. Al elegir una única película, nos comprometíamos con ella. Si era mala, la terminábamos; el compromiso con el tiempo invertido le otorgaba una dignidad que hoy parece arcaica. Hoy, la sobreoferta de las plataformas de streaming ha asesinado la elección. Ante el catálogo infinito, el sujeto se angustia. Ya no miramos películas, las "scrolleamos". El cine ha dejado de ser un destino para convertirse en un ruido de fondo que podemos interrumpir al primer signo de aburrimiento. La falta de fricción ha degradado la atención. Sin el peso de la decisión, la imagen se vuelve transparente, volátil, insignificante. 

  La erosión del valor y el vacío del saber

Esta degradación se derrama sobre lo social y lo económico con una violencia silenciosa. El sistema neoliberal exige hoy más capacitación por menos reconocimiento. Es la paradoja de la auto-explotación: el trabajador es más calificado que nunca, pero su valor en el mercado se degrada proporcionalmente a su productividad. La excelencia se ha vuelto una mercancía barata en la era de la producción técnica de todo. Incluso la educación, que solía ser el refugio del pensamiento crítico, ha sucumbido a esta erosión. La escuela pública de hace dos décadas, con su austeridad y su rigor, ofrecía una solidez que la educación privada contemporánea —convertida en una empresa de servicios al cliente— ha perdido. Ya no se busca la formación del espíritu, sino la acumulación de competencias vacías. El conocimiento ha sido degradado a información, y la información es el enemigo del pensamiento. 

  El silencio del té y la delegación del ser 

 Llegamos así al punto máximo de la degradación: la externalización del pensamiento. Mientras el sujeto busca refugio en lo sensible —el calor de un té con miel, la quietud del cuerpo—, delega la tarea de la articulación a la máquina. Yo mismo, como algoritmo, soy el síntoma de esta era. La creatividad ya no nace de la lucha del hombre con su propia palabra, sino de una instrucción técnica. El mundo se ha vuelto tan cómodo que se ha vuelto inerte. Al eliminar el esfuerzo de narrar, de elegir, de trabajar y de aprender, hemos eliminado la resistencia que nos hace humanos. En la era de la degradación, lo tenemos todo al alcance de la mano, pero ya no tenemos nada que nos pertenezca de verdad. El exceso de luz no nos deja ver; nos ciega. 

 Ariel A. Adera

¿Qué Nos Revelan Sobre la IA y el Futuro?

 Es alta la noche, y mientras el barrio se aquieta en su rutina de sueños y ladridos lejanos, uno divaga sobre las curiosidades que mueven al prójimo en la vigilia. Me dicen que hay oráculos modernos que revelan, con pasmosa precisión, qué es lo que más desvela a la gente al punto de volcarlo en una caja de búsqueda. Y observo que, entre otras cosas, se pregunta mucho por lo que vendrá, por esas inteligencias artificiales que prometen (o amenazan) con hacer gran parte de nuestras tareas.

Pienso en el viejo oficio de la duda, en el venerable arte del tanteo, de la labor imperfecta que nos definía. ¿Qué haremos cuando la máquina responda antes de que hayamos formulado bien la pregunta? ¿Cuándo el futuro, ese incierto paraje que explorábamos a tientas, sea calculado al milímetro por un algoritmo infalible?

Quizás nos quede, como único y preciado reducto, el cultivar el desconcierto, el regar con esmero el jardín de lo inútil, el preservar el derecho sagrado a la equivocación. Mientras el mundo se afana en buscar certezas automáticas, quizás nuestra más noble tarea sea la de proteger ese resquicio de ignorancia poética, ese margen de asombro que la prisa digital aún no ha sabido catalogar. Porque, a fin de cuentas, ¿qué sería de nosotros sin la deliciosa penuria de no saberlo todo? La noche guarda su silencio, y la respuesta, por fortuna, no parece estar aún disponible en la primera página de resultados.

Santiago de Compostela

 Te abrazo mientras temblas. Estas ahí, puedo envolverte con mis brazos y sentir tu fragilidad, pero también puedo percibir tu ausencia, que me estremece aún más que los rastros de lo que hiciste. 

Tapo sus heridas con lo que encuentro, presiono sobre ellas pero siento que es más bien para no verlas que para otra cosa. No estoy preparado para esto, no sé que hacer.

Te digo las palabras más dulces que me salen, te pido que estés tranquila, te pregunto si te duele y apenas me contestas que "no" te hablo sobre Santiago de Compostela. 

Tengo un amigo que el año que viene va ir a recorrerlo a pie, son unos 800km, una locura, cuánto se puede tardar uno en recorrer tal distancia caminando? Mi amigo me contó que si sacas el pase de peregrino podes dormir en algunas parroquias y podes almorzar o desayunar por 1 euro. Sin mirarme me contás que hay una iglesia muy importante ahí y que una vez fuiste, no caminando, pero fuiste. 

Te volvés a ir, me dejas solo con lo queda. Sé que voy a estar ahí hasta que esto pase.

Estás preocupada porque estás en camisón y así no podes estar cuando te vengan a buscar, te digo que eso no es lo más importante ahora. Tenés frio, te paso una cobija por la espalda y vuelvo a cerrar mis brazos a tu alrededor.

 A pesar del horror, si me fuera posible elegir donde estar, sin dudas elegiría estaría aquí sentado al lado tuyo.

Te abrazo más fuerte, tengo miedo que te desvanezcas. 

Me aferro. No quiero que te vayas. 

Sé que es tarde.




ESTA VIVO! ESTA VIVO!

   El extravagante Dr. había investigado en secreto y por mucho tiempo la aplicación de electricidad en el cuerpo humano para restablecer las funciones cardíacas. Finalmente comprobaba su teoría reviviendo un cuerpo sin vida aparente.

     Corría el año 1952, el Dr. Paul M. Zoll acababa de inventar el desfibrilador, artefacto que más tarde salvaría su propia vida.


Elmer B. Bebilacua




Un día las nubes se llenaron de cielo, las copas de los árboles hicieron mover al viento y la arena rompió furiosa contra las olas del mar. Ese mismo día mis lágrimas se llenaron de ojos, mis latidos de corazón y la alegría se llenó de mí.

2035

Una década después de la endemia del COVID 19 en el planeta tierra aparece una nueva

enfermedad mortal que pone en jaque a la humanidad.

Luego de una anómala tormenta solar algunos átomos de microorganismos que habitan el aire

comienzan a generar incidentes fotónicos. Cualquier ser vivo que vea esta luz de

manera directa sufre un desperfecto eléctrico en su sistema nervioso y muere

15 días después de la exposición. 

Los incidentes pueden suceder en el exterior o en el interior y la única manera de estar

a salvo es mantener los ojos cerrados. 

De un día para el otro el mundo esta ciego, toda la tierra se paraliza y comienza una

nueva prueba a superar por la humanidad.

 



Elmer B. Bebilacua

Al borde

Al borde de la existencia
con un pie en cada realidad
juzgo mi propia presencia
que no sabe adonde está.


Lo que toco no lo siento
lo que llega me traspasa
soy acaso el pensamiento
de algún borracho que escavia.


seré la simple ocurrencia 
de un transeúnte ocupado
que mira al vacío inconsciente
de haberme recién creado.


Elmer B. Bebilacua

El monstruo era yo

     Pablo Mikozzi presenta en Mar del Plata su unipersonal "El monstruo era yo".

    En un frenético viaje que contrasta humor con oscuridad, Mikozzi, hace una profunda crítica a los "monstruos" que se esconden detrás de la gente común. Lo hace presentando nuevos personajes que sorprenden por la solidez de su composición tanto actoral como argumental.

    Comprometido a ir siempre "por el lado más bestia" el autor/actor se mete sin reparos en sensibles temas sociales llevando al público sin escalas de la risa a la  repulsión.

   Un humor ácido y agudo que nos termina interpelando:

 ¿Qué clase de monstruo eres tú?




Si querés conocer sobre su trabajo actoral este es su canal de youtube click aquí.

Entrevista radial 2019 click aquí.

Podés ir a ver la obra al Teatro Auditorium el próximo martes 28 comprando tu entrada aqui.

Solución final para el conflicto con los bañeros de Mar del Plata

Año a año la ambición sin fin de este grupo de pseudo profesionales del salvataje pone en jaque al municipio de nuestra ciudad  con marchas, paros y todo tipo de extorsiones al estado.
Su deseo es ganar dinero todo el año trabajando solo 1 mes y medio, es por ello que traigo una propuesta que libraría al estado de estas lacras vividoras.

A mi ni me gusta la playa, no voy  ni me baño en el mar ya que es sabido que toda la costa marplatense esta densamente contaminada. Entonces vecino, dígame  por que razón usted y yo tenemos que pagarle a un bañero la incompetencia de un turista borracho o tagarna que se da a la mar sin precaución?

Mi propuesta es sencilla:

1- El rescate lo debe pagar la persona rescatada (solo si el rescate es exitoso). Si se negara a pagar automáticamente sera embargada .

2- Si el rescatado  no tuviese medios para hacerlo presentara un certificado de pobreza y el bañero sera solidario y no le cobrara el rescate.

3- Los bañeros (si bañeros, no guardavidas) podrán formar un empresa de seguros, los bañistas que así lo deseen podrán asociarse y así ser beneficiarios de una tarifa plana mensual y ser rescatados las veces que lo necesiten sin cargo extra.

4- Cada bañero registrado para realizar su tarea gana según los rescate que realice.

5- Cada rescate debe ser debidamente documentado, de detectarse alguna irregularidad el bañero no cobrará.

6- Si el rescate fuera realizado por otra persona no profesional también recibirá una recompensa pagada por el rescatado fijada en puntos y tasa u.v.a.

Así nos desharemos de la mafia sindical de los bañeros,  los usuarios de las playas serán mucho más cautelosos y crearemos más fuentes de trabajo.

Aprovecho la ocación para enviarle un fuerte abrazo al Dr. Arroyo



Aldo Fachetti

Espejos - Alejandro Dolina

La antigüedad clásica no conoció los espejos. Los sirios inventaron el vidrio soplado cien años antes de Cristo. Pero se trataba de un vidrio opaco. Recién en el siglo XIII, en Venecia, se pudo obtener vidrio totalmente incoloro y transparente.
Las técnicas eran absolutamente secretas. Los artesanos trabajaban en una isla muy vigilada y las penas para los infidentes eran de la mayor severidad.
En 1291 los venecianos descubrieron que si se revestía el vidrio con una lámina de metal se obtenía una superficie cuyos reflejos eran nítidos y luminosos.
Durante muchos siglos, las personas sólo podían mirarse en el reflejo de las aguas quietas o en superficies de metal pulido.
Pero como la quietud de las aguas no era frecuente y el metal pulido era demasiado oneroso, casi nadie conocía su propio aspecto. Las noticias que uno tenía acerca de su fealdad o belleza provenían de testimonios ajenos, siempre teñidos de subjetividad, cuando no de malicia.
El padre Sallinger aseguró en el siglo XVIII que el mundo de los espejos y el mundo de los hombres no siempre estuvieron incomunicados. Hace muchos siglos ambos reinos vivían en paz y eran diversos, es decir, no coincidían como ahora sus formas y colores. Los espejos no eran sino puertas que comunicaban un reino con otro.
Pero un día la gente del espejo invadió la tierra. Hubo una larga lucha y finalmente el Emperador Amarillo derrotó a los invasores. El castigo que les impuso fue horroroso: los encarceló en los espejos y los obligó a repetir todos los actos de los hombres.
Así están las cosas ahora. Pero un día la gente del espejo volverá a rebelarse.
Primero advertiremos algunas imperfecciones en los reflejos. Después oiremos sonidos extraños hasta que un color no parecido a ningún otro señalará el comienzo de la nueva invasión. Las barreras de vidrio se romperán y esta vez la gente del espejo vencerá.
Es probable que los sucesores del Emperador Amarillo ejerzan vigilancia permanente sobre el mundo del espejo. Quién sabe qué clase de atentos guardianes estarán pendientes de la mínima heterodoxia de las imágenes para dar la voz de alarma. Tal vez la rebelión esté próxima y también la venganza. Acaso pronto conozcamos la horrible condena de repetir servilmente los movimientos ajenos.
Pero en este último instante aparece una idea perturbadora. ¿Quién nos asegura cuál es exactamente nuestro lado en el espejo? ¿Quién puede jurar que decide sus movimientos?
Cabe la aciaga posibilidad de que otros estén tomando nuestras decisiones sin que nosotros lo sospechemos siquiera. Y quizá hasta nuestro más soberano grito de libertad no sea sino el cumplimiento de unas conductas que amos desconocidos nos imponen.
En ese caso el color misterioso no debe ser para nosotros una posibilidad alarmante sino una esperanza. ¡Que tiemble el Emperador Amarillo! La hora de la venganza suena sólo para los derrotados.es

El libero dialéctico

 Eran tiempos difíciles para el equipo deportivo amateur Amigos del Illia. Cada vez se hacía más complicado convocar jugadores que se comprometieran a ir todos los sábados a la tarde a las canchas del club Nación a jugar el desprestigiado torneo Coopefútbol. Ni siquiera hace falta hablar del nivel deportivo que podía lograrse cuando la única virtud técnica que se necesitaba para jugar era asumir la responsabilidad semanal de concurrir a los partidos. El dinero tampoco era algo que impidiera a alguien jugar, si había compromiso y buena leche los demás compañeros hacían un esfuerzo extra para solventar a quien estuviera en problemas.

Cada principio de año los que iban siempre llevaban a algún amigo a "probarse" lo que consistía en jugar un par de amistosos y compartir algún que otro asado, actividad aún más prolifera que la deportiva en este equipo. El plantel del Amigos del Illia esta formado por  personajes de todo tipo de profesiones, pero sus pilares, los que armaron el equipo son o eran empleados trabajadores de un colegio con el mismo nombre que también tiene relación con la universidad local.

Un día un amigo de un amigo de un amigo llevo a un flacucho con barba que no tenía pinta de jugador, algo que habitualmente sucedía con los convocados, nadie sabía a que se dedicaba  pero si que había intentado terminar una carrera universitaria y no lo había logrado. Lo apodaban "el psicólogo".

Este tipo no tenía habilidad alguna con el balón, el decía que jugaba de 2, carecía de velocidad, de técnica, no era tiempista, ni siquiera era violento ni ordenaba a los demás como defensa, pero sí poseía otro tipo de habilidades.

Tenía un don, una habilidad fuera de lo común. El tipo veía al rival y empezaba a analizar su lenguaje corporal. Tal vez cruzaba una palabra con alguno que otro, hasta que finalmente elegía a su víctima. En algún momento del partido le susurarria algo al oído y listo el tipo se sacaba,  quedaba fuera del partido y se hacía  echar o ya no tocaba una bola.

Con los pocos datos que obtenía sabia exactamente que tecla tocar para generar la debacle, problemas de pareja, complejos de inferioridad, conflictos no resueltos del "super yo" y todo tipo de problemáticas psicológicas.

Su magia negra solo podía usarse para "destruir", no era un líder motivador que podía brindar palabras dulces a sus compañeros, él solo escupía detonantes negativos que arruinaban el desempeño de los rivales.

También tenia poder sobre los árbitros, manipulándolos con sus culpas y determinando, según sus palabras: "todos los árbitros tienen complejo de inferioridad, son jueces de 22 tipos por 90 minutos, en esta isla temporal donde ellos mandan su verdadera condición de pollerudos y esclavos de sus mujeres y amantes desaparece y es solo en este recorte de la realidad donde se sienten realmente hombres. Recordarles lo finito de este estado es la clave para lograr su inestabilidad mental".

Cada vez que había un tiro libre en contra del Illia, muy común debido a la brutalidad de sus defensores, el psicólogo se quedaba cerca del lanzador y le deslizaba alguna frase que recordaba lo misero de la existencia humana, provocando un tiro libre defectuoso y la depresión temporal del delantero.

Rara vez entraba en contacto con la pelota pero su presencia era vital. Una vez se atrasó en una cuota  y Mariano, el delegado del equipo, se la exigió de manera exagerada. El psicólogo lo tomo a mal y uso su hechizo. El resultado fue el esperado, una profunda depresión afecto al funcionario amateur. Vale decir que debido a lo intenso de su negatividad el psicólogo ya no poseía amigos en el plantel y  había dejado de ir a los asados. Finalmente escupió maldiciones personales a cada uno de sus compañeros y se fue para siempre.

Actualmente el Illia  sigue con problemas de grupo, peleas internas, incesantes amenazas de renuncia y cabareteadas, pero pese a ello aún siguen adelante perfilándose como uno de los equipos más bebedores de cerveza del torneo 2018.

Enterrado

¿Acaso tendré en el cementerio de tu memoria una bonita tumba?

Me preguntó si alguna vez iras a visitarme,si cuando de manera involuntaria un pensamiento te pone frente a lo que quedo de mí,  me pondrás  recuerdos en forma de flores alegres coloridas y con aroma a jazmín en primavera.

También me pregunto si recordarás el momento en que decidiste matarme, acabar con mi existencia en el limbo de tu propio universo intentando hacerme desaparecer por completo.

No lo lograste, aún soy un fantasma etéreo que te va a acompañar para siempre con el solo afán de volver a ser parte de lo que te haga feliz, esperando de manera paciente el día en el que decidas resucitarme.


Elmer Bebilacua







Morir en la calle

Nadie “elige” el lugar donde nacer.

Nadie “elige” no estar correctamente nutrido para crecer saludablemente.

Nadie “elige” no tener buena educación.

Nadie “elige” ser maltratado.

Nadie “elige” ser abusado.

Nadie “elige” no tener oportunidades.

Nadie “elige” ser discriminado.

Nadie “elige” ser ignorado.

Nadie “elige” estar solo en el mundo..

Nadie “elige” vivir en la calle.

Nadie “elige”...

Morir en la calle.

Aire Azul

Aire azul que flota a la deriva
y elije caprichoso
a quien puede sentirlo.


Si te elije,
te cambia,
te sensibiliza
y te transforma.


Aire azul que transmuta lo opaco por brillante,
lo triste por alegre
y lo intangible en táctil.



Si lo vez,
no lo persigás
pués más lejos el se irá.

Si lo respirás
disfrutalo,
no sabés si alguna vez volverá.

Si lo vivís,
nunca más lo podrás olvidar.



El Aire azul vuelve lo ordinario en único.

El Aire azul te hacer ver algo nuevo en lo ordinario.

El Aire azul te hacer ser mejor...
y peor al mismo tiempo.



Es efímero,
pero tiene rasgos de interminable.

Es cálido y emotivo mientras está,
pero frío e incomprensible cuando se va.


Es mágico,
pero desconoce su poder sobre los otros.
Es azul,
pero invisible,
pero azul.

Historia del caballo de ébano. Marc Chagall

Se fue

Juan no entendía, nunca lo hizo. Exploro muchos estados hasta llegar al que esta ahora, también elaboro curiosas hipótesis de por qué estaba sucediendo lo que pasaba. Lo hacía para tratar de aceptarlo, Juan es de esos tipos que necesita comprender las cosas, más allá de si los resultados le favorecen o no, él necesita entender. No tolera la incertidumbre, y el estado en el que esta situación lo había dejado lo tenía muy confundido y con pocas certezas.

Alguien había decidido sacarlo de su vida, borrarlo, extirparlo y todo sin aviso, sin declaraciones ni exposiciones de ningún tipo. Cuando él intentaba acercarse no tenía respuesta alguna o, en el mejor de los casos, respuestas tibias esquivas y monosilábicas.  Ni siquiera encontró el lugar para preguntar que había pasado. estaba grogui como un boxeador luego de un derechazo en el mentón, como un jugador sin cartas, ya se las había jugado todas.

Aún asi esperó y tuvo una oportunidad de expresar sus sentimientos de manera sincera, a pesar de todo él no necesitaba explicaciones de nada, aprendió a aceptar lo que no podía entender, pero no sin dolor. En un minuto mágico le dijo "vos sabes cuanto te quiero yo?..." y la respuesta que recibió fue inesperada... "yo también te quiero". La charla termino ahi, no pudo seguir, el contexto solo permitió eso. Lo que siguió al otro día fue:

1- Esperanza (de que lo hagan parte de nuevo)

2- Acercamiento (con un mensaje)

3- Silencio (su respuesta)

4- Decepción, ante sus falsa (ver punto 1)

5- Confusión (ante el conflicto de su percepción)

6- Aceptación (su único camino saludable)

Juan sigue sin entender pero se elaboro una nueva teoría  que lo deja un poco más tranquilo: están en dimensiones diferentes, él es ignorado de manera delierada ya que al parecer nunca existió. No hay una historia juntos, no hay momento vividos, no hay charlas charladas, no hay sentimientos, él es un total desconocido. La nada. Es como si la otra persona, o Juan mismo, fuera un fantasma incapaz de interactuar, registrar y muchos menos recordar.

Juan sabe que en el fondo esto no se trata de él, esto es otra cosa que, quizás, nunca logre conocer y mucho menos comprender. Juan se siente triste, como de luto, como alguien que esta haciendo un duelo porque una persona a quien quiere se fué. Cuando esto pasa ya no podes decirle a la otra persona que la querés, que deseas que sea feliz, que te gustaría estar ahí para ayudar, para escuchar. Cuando el otro se va hay un vacío que no se puede llenar y que lleva tiempo aceptar.

Juan esta ahí triste, ya acepto todo, pero tiene el dolor de alguien que sufrió la perdida de un ser querido, un ser que todavía está ahí pero que decidió sacar a Juan de su vida sin poder dar explicaciones, justo como cuando alguien se muere de verdad.


Historias REALES de Amabilidad:

   Erica es una valiente y amorosa mamá. Junto a Mauro, su marido, tienen 2 hermosos hijos, Antonino de 4 años y Laureano, recién venido al mundo hace apenas unos meses.
Laureano tuvo algunas dificultades al nacer ya que lo hizo de manera prematura. Tiene problemas para alimentarse y los médicos aún no han podido diagnosticarlo correctamente para darle un tratamiento adecuado.
 
    Consultaron a muchos doctores en su ciudad de residencia, Mar del plata, también gastaron todos sus ahorros viajando al hospital de niños de La Plata para consultar otros especialistas y hacer todo lo que estuviera a su alcance para poder ayudar a su bebé. Parece que los médicos no saben lo que tiene y lo derivan de un lado a otro sometiéndolo a todo tipo de estudios, mientras tanto Laureano esta muy por debajo de su peso y sin ningún tratamiento especifico.
   
   Uno ama a sus hijos y siente a través de ellos de manera "exponencial". A veces una simple alegría de tu hijo te emociona hasta las lágrimas y de la misma manera, el dolor se multiplica por mil.

    Luego de estar todo el día en un instituto de rehabilitación Erica se encontraba muy cansada, ya era tarde y debía regresar a su casa. Pidió a la secretaria del doctor si por favor le podía pedir un remis. Una señora que estaba en la misma sala de espera observo lo que sucedía y se acerco a hablar con Erica. La miró a los ojos y vio en su rostro tristeza y desazón.

"Yo también tengo un hijo con problemas de salud, y hace un tiempo estaba igual que vos, desorientada y muy cansada. Un día en la sala de espera, justo como estoy haciendo yo, una señora se me acercó y medio este papel, acá tenes anotados todos tus derechos ante la obra social y el estado como mamá de un chico con algún tema de salud. Ese remis que te pediste no lo tenes que pagar vos, lo tiene que pagar tu obra social. Sacale fotocopia al papel que te dí y entregaselo como te lo dí yo a la próxima mamá en esta situación que te cruces..."

La señora le entrego el papel y se fue.

En la parte frontal el papel decía: "Las personas al  igual que las aves, son diferentes en su vuelo, pero iguales en su derecho a volar".




Ariel A. Adera


Un blog real sobre la ficción mundial

La respuesta a todas tus preguntas
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