Cuento de Pablo Silva

Presentamos una nueva edición literal, esta vez con interesantes escritos del señor Pablo Silva, escritor contemporáneo marplatense.

Había un hombre menudo, con intereses poco claros, que vivía en el piso catorce de las torres más altas de la ciudad. Tenia una novia hermosa, morocha, alta y de cabellera abundante. Nunca se la presento a nadie porque tenia unos celos rabiosos de su hermoso tesoro. Así la llamaba siempre. Ella recibía con naturalidad la infinidad de halagos amorosos que él le susurraba. Los meses pasaron en la dulce sucesión de días que sorprenden a los enamorados, sumando años libres de malentendidos. Pero no era tan simple. Los regalos de aniversario que el hombre menudo entregaba entusiasmado, con una adoración cada año más cercana al sacrificio, eran ignorados por su novia. Mi diosa personal hace cada vez más evidente la diferencia de altura que nos separa, eso pensaba este hombre de apenas un metro cincuenta, que comenzó a vigilar con celo renovado su metro setenta de femenino desvelo. Ella era suya por el derecho incuestionable que otorga el amor devoto. Se lo repetía mientras la enfocaba con el poderoso telescopio comprado para eliminar el insoportable abismo. Aquella distancia que al principio pareció una tierna anécdota. Ella vivía en la torre gemela a la suya. Piso Quince.
Faltando dos días para el décimo aniversario retiro el presente mas costoso que jamas hizo a nadie. El orfebre estrella de la ciudad no lo era en vano; solo sé mostró algo sorprendido por la dedicatoria por partida doble que le había encargado.
Preparo la cena como de costumbre, lujosa, exótica, compleja, con mucho de su ser interior. Al final, algo mareado por el vino centenario bebido con fruición, saco el regalo del estuche.
Solo un loco puede hacer esto, dijo el marido de la hermosa María Inmaculada, madre de dos lánguidas hijas, herederas de la abundante cabellera que asomaba por la bolsa negra. A su lado el menudo cuerpo de un hombre descansaba sobre el piso refrigerado de una camioneta. La autopsia añadió un detalle curioso: de los cuerpos se extrajeron dos balas Winchester 3.0.3 de plata con la leyenda “¿Quéres casarte conmigo?”.


Pablo Silva.

2 comentarios:

  1. Quizas tendria que leerlo con mas entusiasmo y pido perdon estimado Director.

    Vengo leyendo y escribiendo desde hace un par de horas y cuando llegue al cuento vi algo que me gusto y todavia no se que.

    Lo importante es que en la historia, había amor y eso es lo que motiva a seguir!

    Mi mejor abrazo!

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  2. gracias por comentar querido Jorge, esta es una historia de amor pasional que se convirtió en obsesión.

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